Cuando mi querido compañero y amigo, el Dr. José Carlos Fuertes, me preguntó si podría presentarle su libro, “Ponga un psiquiatra en su vida”, reconozco que, primero me sorprendió, y después de decirle que sí, yo soy muy fácil de convencer, me entro cierto vértigo, y esto lo van a entender enseguida.
El Dr. Fuertes además de su pasión por la psiquiatría, también se mueve como pez en el agua entre los diferentes medios de comunicación de este país. Le vemos por las mañanas en Espejo Público, analizando a los psicópatas de turno, y demás personajes, que él analiza con criterio siempre acertado. En nada empieza el programa Casado a primera vista, donde será uno de los responsables de unir a los participantes, el concurso promete y la visión de nuestro querido Dr. dará que hablar, seguro. Suele firmar también declaraciones polémicas, pero como él mismo dice a sus oponentes, es un pequeño diezmo que se debe abonar por la fama conquistada.

Y volviendo al libro que nos ocupa: PONGA UN PSIQUIATRA EN SU VIDA, se trata de una guía para tratar de entendernos a nosotros mismos, a nuestros amigos, pareja o familiares, y lo que es más importante, se trata en definitiva de que lo pueda leer el público en general, sin necesidad de ser expertos en la materia En este manual de psiquiatría se describen las alteraciones más frecuentes, e insisto con lenguaje coloquial y sencillo Añado, además, que con ingenio y desde la inteligencia, como no podía ser de otra forma, se nos dan recetas y pautas para su administración, que nos ayudarán a conseguir mejor nivel de bienestar personal y social.
El Dr. Fuertes insiste en la necesidad del entrenamiento, por lo que este libro, que puede leerse de un tirón aunque no es esa su misión, no debemos guardarlo, debe permanecer como libro de cabecera en nuestra mesilla, para repasar y poner en práctica los consejos que en él se dan.

En la presentación del mismo, muy concurrida por cierto, y después de una magistral charla por parte del Dr. Fuertes, se inició un intenso coloquio entre los asistentes, porque a estas alturas, la primera pregunta que se nos ocurre es si hemos psiquiatrizado nuestra vida ¿Con qué ligereza hablamos de depresión cuando a lo mejor solo se trataba de tristeza?, ¿estamos enfermando por ver demasiada telebasura?, ¿la vuelta de las vacaciones supone un síndrome, o qué debemos
hacer para hablar con nuestros hijos y su posible relación con las drogas, cuando nuestro ejemplo no es el adecuado?

La enfermedad mental es difícil de detectar, se acude al médico de familia, pero en muchas ocasiones no es derivado al especialista. Y todavía hoy en día, si al enfermo le encauzan al psiquiatra, pensamos que está loco, con una locura que no entendemos, estigmatizamos a la persona, y la hacemos sentir culpable Nuestros prejuicios por la enfermedad mental, y sobre todo, por los enfermos mentales sigue estando muy presente, queda todavía mucho camino por recorrer para normalizar esta situación.

Un libro se escribe para ser leído, gracias José Carlos, por estas capsulas en formato lectura. Estoy convencida de que les va a enganchar: alimenta el cerebro, divierte y entretiene.

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María Jesús Lorente

Presidenta ARAME