El pasado día 24 de noviembre tuvimos el último #DesayunoARAME del año, y no podíamos haber tenido un broche de oro más especial que con estos dos queridísimos amigos de nuestra Asociación, Juan Royo Abenia y José Luis Orós Pineda, y con un título tan original como ambiguo: ¿Pagará Google nuestras pensiones?

Y es que el tema de las pensiones no es tema cualquiera, y va en paralelo a nuestra capacidad de incorporar personas al mercado de trabajo y la longevidad de los mayores, que afortunadamente, cada vez viven más tiempo.

Pero también lo podríamos enlazar con otro factor más tecnológico y pensar, por ejemplo, que un robot nos pueda sustituir en el trabajo.

Pero ¿esto es así? ¿Siempre y en cualquier circunstancia? ¿Los robots nos van a desplazar del trabajo? Y entonces, ¿las empresas tendrás que cotizar por ellos?

Este es un interesante debate que ya se está planteando en algunos foros y, que quizás, ¿por qué no?, los robots tendrán que contribuir a las pensiones en un futuro, no tan lejano, como algunos creen.

Y volviendo al presente, desde luego hay profesiones y oficios que requieren o necesitan, una importante robotización, trabajos que podrán hacer las máquinas y no las personas, suponiendo también, una mejora en la calidad de vida de los trabajadores.

Pero, todos los trabajaos relacionados con la asistencia social, la educación especial que requieran una alta cualificación científica o tecnológica, estarán siempre reservados para nosotros, los humanos.

Aquí sí que procede una llamada de atención las mujeres, que no pueden perder esta carrera, la brecha que se está produciendo en el ámbito universitario y, en concreto, en las carreras tecnológicas, no puede suponer un paso atrás para las mujeres y que se agrave la desigualdad tecnológica y científica. Esta desigualdad provoca retrasos en la innovación y el espíritu empresarial.

La población española mayor de 65 años supone 8,7 millones, y representa el 18,7% de la población total y, nuestra pirámide poblacional está invertida y esto, sí que es un grave problema.

Y todo esto nos lleva a pensar, que tal y como está planteado nuestro sistema de pensiones en la actualidad, y siguiendo al mismo nivel de crecimiento, llegaremos a un punto que ya no podrá sostenerse por más tiempo. Por lo que entra en juego nuestra Responsabilidad Social, tanto de las empresas, como de los ciudadanos, como de la Administración.

Frente al mercado tradicional de tipos de pensiones, contributivas y no contributivas, tal y como se ha planteado hasta ahora, e incluso los planes de pensiones privados, tenemos que dar una vuelta más a la imaginación.

No basta con trabajar más años ni ahorrar más, o crear nuevos impuestos.

Precisamente, en ese quehacer de buscar alternativas, que por supuesto sean complementarias, y no entran en competencia con los modelos de referencia actuales, nace en Aragón una sturtup (PENSUMO) que busca premiar las compras, fidelizar al cliente y que éste obtenga un beneficio en forma de ahorro.

En un momento como el actual donde todo está conectado, se tiene que proceder también a un cambio de cultura y al mismo tiempo, se producirá un cambio en el consumo, que éste sea comprometido y responsable.

Se trata de implantar un sistema complementario de (Pensiones Por Consumo) y usar las herramientas tecnológicas a nuestro alcance para decidir, a través de nuestra compra responsable, que establecimiento son los que nos generan más confianza.

El consumidor actual no quiere tanto la propiedad del bien como la satisfacción que le produce el consumo del mismo, aprovechemos esta circunstancia y que nuestras acciones sean reconocidas.

Pensar y consumir responsablemente, tiene que tener premio.

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 María Jesús Lorente Ozcáriz

Presidenta ARAME