La experiencia nos dice que es necesario un gran esfuerzo por hacernos visibles, la forma de que nuestra voz llegue de manera directa, las ideas que presentamos son fruto de nuestras necesidades concretas, y solo nosotras de una manera personal, las podemos exponer. Porque las conocemos de primera mano, no se trata de restar, ni rivalizar, estamos convencidas de que solo sumando podemos ser más competitivos como país, y eso pasa por tener en cuenta la realidad del tejido empresarial en potencia, sin ningún tipo de discriminación.
Al día de hoy, cuando todavía discutimos si en los consejos de administración debe haber cuotas o no, cuando el 65% del alumnado universitario es mujer y solo un 4% son catedráticas, cuando las empresa todavía piensan que cuando tienen personal femenino en sus plantillas ya están cumpliendo la ley de igualdad, comprenderán que les diga que ARAME y cualquier otra asociación que represente los intereses de las mujeres es necesaria.
¿Hasta cuándo? yo estoy convencida de que llegara el momento en que no seamos necesarias, pero el futuro está aún lejano, y mientras tanto, sí que es preciso mucho trabajo, esfuerzo, e implicación de todos, hombres y mujeres, que creemos que en la diversidad reside la riqueza de una empresa, de una asociación, de una comunidad autónoma o de un país.
Que nos impide aceptar esa diversidad, probablemente el miedo a los desconocido, la tranquilidad que nos da gestionar lo que es común.
Entonces porque esa dificultad para emprender en femenino:
Muchas mujeres se encuentran con muchos obstáculos a la hora de emprender un proyecto empresarial o un negocio. Conciliar la vida profesional y la vida familiar no es tarea fácil. Sobre todo cuando los hijos son pequeños, la balanza de nuestras prioridades se decanta a favor de nuestra familia, con el consiguiente perjuicio hacia nuestra carrera profesional.
Por otro lado, es un hecho que las mujeres tenemos mayor dificultad a la hora de acceder a créditos externos para poder iniciar un negocio. Solemos recurrir a financiación personal y familiar
Sin embargo, parece que la situación va cambiando poco a poco. Según la presidenta del Banco Mundial de la Mujer en España, la mitad de las nuevas empresas en España son constituidas por mujeres
¿A qué se debe este aumento?, ¿cuáles son las razones?
Empecemos destruyendo mitos, las mujeres son más innovadoras, emprendedoras y creativas y, por otro lado, a que tienen mayores dificultades para acceder al empleo y una manera de poder paliar esta situación es con el autoempleo.
Y para un porcentaje muy importante de mujeres el emprendimiento les posibilita la conciliación personal, familiar y laboral
Se puede hablar de unas características específicas de las mujeres empresarias:

      1. Facilidad para establecer contactos y buscar alianzas
      1. Mínima resistencia a los cambios, la flexibilidad es nuestra gran ventaja, somos como los juncos y podemos soportar los vendavales
      1. Intuición para poder adelantarse a los cambios y reaccionar antes de que éstos se produzcan
      1. Buena formación y alta competencia
      1. Uso de las tecnologías

Finalizo diciendo que las mujeres empresarias no solemos quejarnos, no es nuestro estilo, simplemente trabajamos duro, creemos en nosotras
Deseamos compartir con todas las personas, buscamos sumar esfuerzos.
No pretendemos hacerlo solas, de manera invisible, lo queremos hacer junto con el resto de la sociedad aragonesa, sintiendo que se nos reconoce nuestro esfuerzo.
Hemos asumido siempre nuestra responsabilidad, nos hemos marcado retos y hacemos realidad nuestros sueños.
Es importante confiar en nosotras mismas, motivarnos para seguir creciendo, trabajar con entusiasmo, en positivo.
La clave para conseguir un objetivo es pensar que al menos es posible.
Estoy convencida de que las mujeres somos el motor en este momento, es nuestro tiempo, y sin lugar a dudas el futuro se escribe en femenino.


María Jesús Lorente
Presidenta ARAME