El pasado día 10 de diciembre celebramos la décimoquinta edición de los Premios ARAME y el vigésimoquinto aniversario de la Asociación.
Se premiaron cuatro proyectos que no son fruto del casualidad. Detrás hay mucha preparación, experiencia y, sobre todo, mucho tesón y empeño en hacer las cosas bien, con coherencia y basando su gestión en principios éticos tan demandados hoy por la sociedad.

El premio Responsabilidad Social fue concedido a Sara Giménez Giménez, abogada oscense, defensora jurídica de las mujeres gitanas, que tuvo que romper barreras en su entorno familiar para ver cumplido su sueño de licenciarse en Derecho en el año 2000. Su labor al frente de la Fundación de Secretariado Gitano, le hace llegar a ocupar el cargo de responsable de igualdad de la fundación a nivel nacional y, dando un paso más, es miembro del grupo asesor de la plataforma de los derechos Fundamentales en Europa ha roto los estereotipos, lucha contra los perjuicios, y es un referente no solo para las mujeres gitanas, sino para tod@s.

El premio a la Trayectoria Profesional recayó en María Luisa Marín Marín de Multitec SA. Esta empresaria se atrevió, hace ahora 33 años, a emprender en el sector de la tecnología de la información y la comunicación, y gracias al esfuerzo en innovación continua y formación exigente de su equipo, ha consolidado esta empresa como referente en toda España.

El premio a la Creatividad, fue para Agnes Daroca Herrero, de Dos cuartos comunicación. Diseñadora profesional, formadora, artista, editora, da igual la faceta en que se nos presente Agnes, la creatividad y la innovación son sus constantes vitales. Empresaria cargada de ideales y principios éticos, su labor ya ha sido reconocida, y en ella se da esa doble circunstancia que ya la quisieran todos: juventud y experiencia.

Y el premio ARAME a excelencia empresarial, para María López Palacin, gerente del grupo Lopez Soriano. De María destacamos su tenacidad, valía personal y profesional, y esa dosis de rebeldía justa que hace que los sueños puedan convertirse en realidad, siendo un estímulo y referente para el resto de mujeres, que vean en el emprendimiento un valor a tener en cuenta, que nos permite obtener lo que deseamos.

Cuando decimos que es muy importante que las mujeres estemos en los puestos donde se toman decisiones, es imprescindible a su vez que tengamos espejos en los que mirarnos, y qué duda cabe que María, Agnes, María Luisa y Sara son, por derecho propio, un espejo para el resto.
El espíritu con el que se fundó hace un cuarto de siglo ARAME sigue vivo, y no sería justo si no reconociéramos el criterio y la generosidad de las personas integrantes de las juntas directivas anteriores, que han sabido dar paso a nuevas empresarias y profesionales, nuevos estilos y nuevas ideas, y es de justicia que hoy tengan su reconocimiento por el camino que supieron abrir al resto.
La fuerza no proviene de la capacidad física sino de la voluntad indomable. Y ese es, sin duda, el espíritu que nos mueve a seguir luchando por visibilizar el liderazgo femenino.

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María Jesús Lorente

Presidenta ARAME