Hace unos días tuvimos la oportunidad de contar con la presencia de D. Ángel Dolado Pérez, juez decano de Zaragoza, en nuestros ya tradicionales Desayunos de Arame, la Asociación de Mujeres Empresarias, Profesionales y Gerentes de Aragón.
De Ángel Dolado solo se puede decir que es una persona cercana, que practica el voluntariado social y que acude a la llamada de todas las organizaciones e instituciones, tanto públicas como privadas, que sin ánimo de lucro, como la nuestra, pretendemos poner nuestro granito de arena en esta convulsa sociedad. Y con el título de Ética, Justicia y Empresa, tuvimos ocasión de asistir a uno de los desayunos más entretenidos y con mayor sentido de la responsabilidad social que hasta la fecha se han organizado por parte de Arame, en los dos años que llevamos realizando esta actividad.

El título, como dijo el propio juez decano, daba juego teniendo en cuenta todos los casos de corrupción que venimos arrastrando estos últimos años, y sobre todo por el sentimiento que constantemente tenemos de que la Justicia va muy lenta, o más lenta de lo que cabría esperar, y que no alcanza a todos por igual.

Ángel Dolado Pérez, con ese verbo fácil que tiene, nos planteó un horizonte, por qué no decirlo, complicado. Habló de Justicia y compromiso, pero teniendo en cuenta que las continuas modificaciones legislativas no mejoran las cosas, a veces trasladan la falsa idea de mejorar la administración y en realidad provocan más retrasos y demoras, con la consiguiente frustración de la ciudadanía. La mejor ley a veces es la que no se ha publicado. Nos vino a decir que no existe consenso sobre cómo reformar y mejorar el sistema judicial.

Los decanos en el año 2014 ofrecieron al legislador 57 medidas para luchar de manera más eficaz contra la corrupción, y solo se han acogido dos, lo que significa que la regeneración democrática sigue siendo una asignatura pendiente.
Otra de las cuestiones que se analizaron y debatieron fue, además de la trasparencia administrativa que está por llegar, y de ser más activos como sociedad civil, la falta de cultura de mediación. En España vamos a ganar el pleito, no a solucionar el problema. Es una cuestión de educación. Tenemos una mentalidad latina y no calvinista, por eso nos decía el juez decano, Ángel Dolado, creía que los sistemas alternativos de conflicto tienen, de momento, poco recorrido en nuestro país.

Aunque nos dejó claro que es partidario de la mediación, porque hay problemas que solo las partes en conflicto pueden llegar a solucionar. Pero también nos quedó claro que el empresari@ que es ético, que es socialmente responsable, tiene que ver a la Justicia como su aliada, como garantía de su trabajo bien hecho.

Y quién sabe, a lo mejor en este recién estrenado año 2016, empezamos a ver cambios, que nos ayuden a recuperar la confianza en las instituciones públicas y privadas, de momento, yo me quedo con el nombramiento de Doña Victoria Ortega, como la primera mujer Presidenta del Consejo General de la Abogacía, algo empieza a moverse.

_

María Jesús Lorente

Presidenta ARAME