La presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Jóvenes Empresarios (CEAJE), Pilar Andrade, y la presidenta de ARAME, María Jesús Lorente Ozcáriz.

Hace unos días tuve la oportunidad de moderar una mesa de trabajo que llevaba por título “Conectad@s” y que se celebró en la Cámara de Comercio de Zaragoza.
Nuestro testimonio llevaba como enunciado “Casos de éxito” y tuve el privilegio de presentar a tres empresarias: Ana Vicente de Gafas de Sol y Más, a Cristina Lobera, de Goodday, y Eva Huerta, de Ten Siempre Flores. Y yo les decía que el emprendimiento femenino había crecido considerablemente estos últimos años, producto o no de la crisis, las mujeres han optado por trabajar por cuenta propia, y en este viaje no hay retorno.
Escuchando la experiencia de estas tres magníficas empresarias, de estas tres luchadoras que no tienen miedo al fracaso, que saben asumir riesgos y que, por encima de todo, creen en ellas mismas y sus posibilidades, pensé que efectivamente, Emprendimiento se escribe con F, de Femenino, con F de Formación, con F de Familia, con F de Fortaleza y con F de Financiación, que son los pilares en los que casi todas las mujeres que deciden emprenderse se apoyan. Es un viaje lleno de obstáculos, pero las amenazas se pueden ir venciendo. Son los dragones contra los que tenemos que luchar, lo importante para llegar al destino, es crear alianzas, sortear las dificultades y creer en nuestro proyecto. Solo así, nuestro viaje tendrá posibilidades, solo así lo que queremos conseguir y nuestras necesidades llegarán a encontrarse. Y lo que de verdad importa es ser las protagonistas de nuestra propia historia, sin egos, buscando sinergias y alianzas que nos ayuden a posicionarnos.

Las historias personales y profesionales de Ana, Cristina y Eva son un modelo, un espejo en el que el resto de mujeres que han decidido poner en marcha sus negocios pueden mirarse. Y les aseguro que merece la pena.

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María Jesús Lorente

Presidenta ARAME