Dicen de Aristóteles Onassis, que cada vez que conocía a una persona con la que consideraba que era posible llevar a cabo un negocio, anotaba sus datos en un cuadernillo, de esa manera llegó a tener una extraordinaria red de contactos.
Los tiempos cambian, y también lo hacen los medios, y hoy, la tecnología nos facilita la labor de estar interconectados de una forma extraordinaria. Pero la esencia es la misma, la base de nuestro progreso e incluso de nuestra cultura es la interconexión.
En ARAME procuramos que la mutua relación esté presente de manera permanente en nuestra asociación; ver cómo hacen las cosas otras personas, cómo solucionan sus problemas, o cómo se enfrentar a nuevos retos nos hace más fuertes.
El día 3 de febrero de 2014, realizamos una sesión de networking que resultó muy provechosa. Más de 30 empresarias nos reunimos para dar a conocer nuestros proyectos, nuestras ilusiones, nuestras metas y compartirlas con las demás.
En este encuentro no tuvo cabida el desaliento, solo se habló de futuro, que en común, nos parece mucho más viable y prometedor.
En esta época se habla mucho de intercambio y queremos que éste se produzca, intercambio fundamentalmente de ideas, y de posibles alianzas, que nos hagan más competitivas, más creativas y que nos permitan llevar a cada una su proyecto de la manera más excelente.
Continuamente, en nuestros negocios, en nuestra vida personal y profesional, es necesario tomar decisiones, apostar por una de las opciones que se nos plantean, y es imprescindible que nos sintamos bien con la elección que hemos
tomado. El networking nos ayuda a crecer y potenciar nuestro desarrollo: a través de nuestros contactos podemos comenzar nuestro viaje personal hacia los objetivos que nos hemos marcado como propios, pasaremos de ser buenos profesionales a ser los mejores, y conseguiremos posicionar nuestro negocio en primera línea.
Es necesario que empecemos cuanto antes a cuidar nuestras relaciones, a profundizar en ellas, a conocerlas bien, a tratar de aportarles valor en cada ocasión que hablemos con ellas, y no solo hacerlo a través de las redes sociales digitales, sino persona a persona. Es con el contacto directo cuando nos damos un apretón de manos, dos besos o un abrazo, según nuestra propia cultura o tradición.
Las mejores oportunidades vienen de donde menos te lo esperas.
Las relaciones personales nos predisponen con otros para la colaboración, el trabajo en equipo y la creación de consenso. Debemos llevar grabado en nuestra memoria que hacer networking es el arte de hacer contactos, no de coleccionar tarjetas cada vez que vamos a un evento, y hacer contactos consiste en establecer relaciones de confianza a largo plazo.
Es importante que sepamos vivir la vida sin miedo, que sepamos enfrentarnos a todos los obstáculos, atrevernos con las experiencias desconocidas y nuevas.

El futuro es nuestra oportunidad, no podemos dejarla escapar, está en nosotr@s mism@s.

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María Jesús Lorente

Presidenta ARAME