Alberto Jiménez Schumacher, ha sido el nuevo invitado en los desayunos Arame, este científico realizó su tesis doctoral bajo la dirección de Mariano Barbacid en el CNIO, donde desarrolló y caracterizó modelos animales para el estudio de los genes RAS en el cáncer y enfermedades raras.

Realizó una estancia posdoctoral (2009-2013) en el Memorial Sloan-Kettering Cáncer Center de Nueva York. Y en 2013 volvió al CNIO, al laboratorio de Tumores Cerebrales liderado por Massimo Squatrito.

Desde el año 2017 es el director del Grupo de Oncología Molecular del Instituto de Investigación Sanitaria de Aragón.

Ha sido nombrado Hijo Predilecto de la ciudad de Zaragoza (2017) y Aragonés del año en 2018, y aún ha tenido tiempo entre investigaciones, conferencias y artículos para escribir un libro “Tú tan Cáncer y yo tan Virgo “con Begoña Oro.

Cuando tuve la oportunidad de escuchar a Alberto por primera vez, me imagine que habría sido muy difícil para él trabajar en Oncología Molecular y no poder salvar a su padre, y me impactaron sus palabras, cuando confeso que hasta que no le cuido no supo lo que era esta enfermedad.

Esa humanización de nuestro invitado ha sido una de las razones por la que supimos, en Arame, que queríamos contar con su presencia.

Y desde luego que no nos defraudó, desde el principio se empeñó en acercarnos la ciencia a los no iniciados y que nos fuéramos dando cuenta de la importancia de su trabajo, y de la de su equipo: sin investigación no hay avance, no hay soluciones, y como país no nos podemos permitir que se haga realidad el título que el propio Alberto puso a su intervención científico en España o torero en Suecia ¿qué es más difícil?

Como digo una intervención de lo mas gratificante en la que pudimos escuchar a Alberto Jiménez Schumacher hablando de CIENCIA así en mayúsculas, explicando paso a paso los proyectos en los que ahora está inmerso, impactando sobre todo su relato sobre la biopsia virtual.

Nos demostró que no es solo un gran científico, sino un gran comunicador, nos mantuvo interesados y conseguimos entender a qué dedicaba su equipo los pocos fondos que la sociedad en general pone en sus manos, y la necesidad de contar con estabilidad presupuestaria, y que junto a la estrategia global son la semilla de la ciencia.

Es interesante resaltar que ante las grandes dificultades con las que se encuentra, y la mayoría no esencialmente científicas, sino administrativas y económicas, lo que este científico nos transmitió fue entusiasmo, entusiasmo y pasión por lo que estaba haciendo y entusiasmo y tesón por todos los proyectos que están por venir.

Alberto Jiménez Schumacher concibe la ciencia básica no como un gasto, sino como una inversión de futuro, y nos habló de varios ejemplos en los que una investigación básica en principio sin interés practico, se ha transformado con el paso de los años en ramas de la industria que producen progreso y bienestar social.

Necesitamos a mas gente como nuestro invitado, más científicos que vuelvan a nuestra tierra, tenemos mucho talento, pero nos faltan estructura y medios.

La investigación busca soluciones a nuestras enfermedades, y los científicos deben ser reconocidos como un pilar básico en nuestro desarrollo, y que no tengan la sensación de que la burocracia paraliza sus proyectos, y en definitiva la esperanza para muchos.

Como nos decía Alberto, la carrera científica en España, ¿es una carrera de fondo o una utopía ?, los próximos presupuestos igual tienen la solución.

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María Jesús Lorente Ozcáriz

Presidenta de Arame